El Gobierno de Treinta y Tres lamenta el deceso de Rubén Rada, una de las figuras más importantes de nuestra música popular y cultor del canto nacional.

Su voz y su candombe dejaron huellas imborrables en el Festival del Olimar Maestro Rubén Lena, donde cada presentación fue un puente de identidad y emoción.

Su participación allí simbolizó la unión entre tradición y modernidad, llevando el candombe y el canto nacional al corazón del interior del país. Cada actuación de Rada en Treinta y Tres fue celebrada como un puente cultural entre Montevideo y el interior, reafirmando así la identidad nacional.

Hoy el país entero llora su despedida, pero su legado seguirá vivo en cada canción, y en cada festival del Olimar.

En nombre del pueblo de Treinta y Tres hacemos llegar a su familia un respetuoso saludo y condolencias .

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