Noche espectacular para un gran corso de cierre de carnaval.

La ciudad vivió una jornada inolvidable con el mayor Corso de Llamadas del que se tenga recuerdo. Cientos de tamboriles hicieron vibrar la noche treintaitresina, llenándola de ritmo, música y color en un despliegue que emocionó a vecinos y visitantes.
El cierre confirmó, una vez más, por qué el carnaval de Treinta y Tres se encuentra en lo más alto a nivel nacional: una celebración que combina tradición y alegría, donde cada toque de tambor refleja el orgullo y la identidad de nuestra gente.
Fue una noche que quedará grabada en la memoria colectiva, reafirmando que el carnaval de nuestra ciudad es sinónimo de cultura, pasión y fiesta popular.

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