Aunque Valentina nos cautivó a todos por la pantalla, su corazón tiene raíces bien nuestras: sus abuelos son treintaitresinos.
Fue un encuentro cargado de emoción.
Uno de los momentos más especiales fue cuando el Intendente le obsequió una réplica del Caballito de Dionisio, y le narro la historia de nuestro niño héroe, Valentina escuchó con atención un relato que no conocía y que ahora llevará consigo como parte de su identidad treintaitresina.
El agradecimiento fue puro arte: cantó a capella para los presentes exhibiendo con humildad su gran voz y carisma.








